Durante mi estancia en Sao Paulo como artista invitado del evento Good Moments, tuve la oportunidad de conocer y compartir buenos momentos con varios artistas internacionales.

Quiero compartir mi experiencia con el ancestral tatuaje tradicional japonés, llamado tebori, en manos del tatuador Horimasa, que decoró una parte de mi cuerpo con una nueva pieza basada en la mitología japonesa, el fantasma Kohada Koheiji, un marido asesinado por el amante de la esposa infiel. Tras su muerte, aparecía cada noche para frustrar el encuentro furtivo de los amantes traidores.

Sabiendo que el proceso manual del tebori requiere más tiempo en su ejecución, en mi humilde ignorancia pensé que sería más doloroso, como la mayoría de la gente cree. Para mi sorpresa, el dolor fue mínimo, quizás por mi disposición positiva física y mental de sentir y experimentar este antiguo modo de tatuar. Ha sido el tatuaje que mejor ha cicatrizado en mi piel, sangrando apenas y sin usar pomada alguna para su recuperación y cura. En cierto modo sentí que se creaba un vínculo entre el presente y nuestro pasado en el arte del tattoo.

During my stay in Sao Paulo as a guest artist at Good Moments event, I had the opportunity to meet and share good times with several international artists.

I want to share my experience with the ancient traditional Japanese tattoo, called tebori in the hands of Horimasa tattooist, who decorated a part of my body with a new piece based on Japanese mythology, the ghost Kohada Koheiji, a husband killed by the lover of his unfaithful wife. After his death, appeared every night to thwart the traitors lovers encounter.

Knowing that the manual tebori process requires more execution time, in my humble ignorance I thought it would be more painful, as most people think. To my surprise, the pain was minimal, perhaps because of my physical and mental positive disposition to feel and experience this ancient way of tattooing. It has been the best tattoo healed on my skin, barely bleeding and didn’t have to use any ointment for recoverying and healing.

In a way I felt it created a link between the present and our past in the art of tattoo.