Sau Paulo, Marzo 2011. Las manos del maestro Maurício Teodoro trabajando sobre mi espalda. Es la séptima sesión, terminando ya  las líneas de los crisantemos. Aunque con la edad duele cada vez más, siempre espero con ilusión el momento de tumbarme en la camilla y sentir la aguja sobre mi piel. Cada vez es como la primera. Es pura terapia.

Sau Paulo, March 2011. Master Maurício Teodoro‘s hands working on my back. It is the seventh session, finishing  the chrysanthemums  outlines. Although the pain  grows with the age, I always look forward to the time to get into his hands and feel the needle on my skin. Increasingly, as the first time. It’s pure therapy.

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